miércoles, 31 de marzo de 2010


La ciudad de Cristal




Nueva York era un espacio inagotable , un laberinto de interminables pasos , y por muy lejos que fuera , por muy bien que llegase a conocer los barrios y calles , siempre le dejaba la sensación de estar perdido. perdido no solo en la ciudad , si no tambien dentro de si mismo .

Cada vez que dava un paseo se sentía como si se dejara a si mismo atrás y entregándose al movimiento de las calles , reduciendose a un ojo que ve , lograba escapar a la obligación de pensar , y eso , mas que nada , le daba cierta paz , un saludable vacio interior.

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